lunes, 17 de septiembre de 2012

El final de Nancy

SPOILERS POR TODOS LADOS
Voy a ser honesto: yo esperaba una muerte final para Nancy. De hecho, ya imaginaba la trágica escena donde a la Botwin se le movía la bala de la cabeza y la dejaba muerta. O peor, vegetal de por vida. Gracias a la Kohan no ha sido así, y se nos ha brindado uno de los capítulos más tranquilos de Weeds

La reina del cliffhanger, aquella que acostumbraba a dejarnos boquiabiertos en cada season finale de la serie de Showtime, ha vuelto a sorprender y ha terminado Weeds ofreciendo un capítulo final sin excesivos dramas, donde los miembros de la familia Botwin han encontrado su lugar (algunos con más suerte que otros). 


El capítulo comienza con el segundo salto en el tiempo de Weeds. Nancy, con mechas rubias de choni de barrio, está en la escuela de Stevie y nos enteramos de que se casó con el rabino y volvió a enviudar otra vez: vamos ya por el cuarto marido muerto. Nancy ahora es Nancy Botwin Scottson Reyes Bloom. La viuda negra de Agrestic es la dueña de una cadena de coffee shops, que en un futuro donde la marihuana es legal, se encargan de proporcionar hierba a los lugareños. 

Los hermanos Botwin han corrido distinta suerte en estos años. Mientras Silas se casa con Megan y tienen una hija adorable, Shane se ha convertido en un policía alcohólico que dispara a tartas, con un bigote de pornstar gay de los años 80 que no puede dejar indiferente a nadie. Stevie está ya en el instituto, y a punto de celebrar su Bar Mitzvah, quiere ir a una escuela de fútbol. 

Por su parte, Doug tuvo éxito con su idea y es el venerado líder de una religión de la que se autoproclama profeta, dándonos momentos realmente divertidos. ¿Y Andy? Ahí está el drama del capítulo.

EL DRAMA DE NANCY

Andy y Nancy no se hablan. Después del momento final del capítulo anterior, donde él la abandonaba en la acera después de un extraño momento sexual, Andy ha rehecho su vida: vive en Ren Mar, ha abierto un restaurante (siempre adoré sus momentos en la cocina) y ha tenido una hija. El Bar Mitzvah de Stevie es la excusa perfecta para que esta extraña pareja se reuna de nuevo en una conversación que es lo mejor del episodio, donde ella le ruega que vuelva y él pone las cartas sobre la mesa.


Nancy es la única que no ha cambiado en estos años, o en todo caso, la que menos ha evolucionado. Mientras Silas tiene una familia y el mismo Andy ha encontrado cierta estabilidad, ella sigue atrapada en la misma mujer que hace años bebía café helado. De nuevo es Andy el que enfrenta a nuestra protagonista en esta reveladora conversación, donde ambos coinciden en que es hora de que Nancy encuentre su camino por sí misma.

Este crecimiento personal es precisamente lo que ha hecho grande a este final y a esta última temporada. Hemos visto a una Nancy mucho más consciente de lo que hacía y de las consecuencias de sus actos, un proceso que empezó con el disparo en la cabeza y que ha terminado en una grandísima escena final, donde las cinco personas que nos han acompañado durante ocho temporadas se reunen para fumar un último cigarro de marihuana. 


Weeds ha terminado como tenía que terminar, sin conflictos excesivos ni momentos de tensión. ¿No han tenido ya demasiado? En algún momento, debían aprender de los errores cometidos durante ocho años, y parece que ese momento ha llegado. De mejor o peor manera, han hecho frente a agentes antidrogas, narcotraficantes mexicanos, un asesinato, cambios de identidad, tres años de cárcel y un sinfín de situaciones extremas de las que han salido airosos. Después de tanto tiempo, es hora de que la familia Botwin encuentre algo de paz, y cuanto me alegro de que la hayan encontrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada